Bajamar – 2015 –

 

 

La latencia, lo invisible, es lo que prevalece con la marea alta. La realidad fluye cuando el velo marino desaparece. Entonces, los objetos antes escondidos surgen. Su dignidad parece intacta, acostumbrados a ser útiles, intentan mantener su eficacia.
Su esfuerzo los convierte en símbolos. No solo nos recuerdan nuestro celo consumista sino que también, como huellas del paso del tiempo, nos dan una visión de nuestro propio futuro.